Cuando Prince decidió cambiar su identidad para molestar a Warner Bros

Cuando empezamos a conocer la vida y los secretos de los grandes artistas contemporáneos, nos damos cuenta que estas celebridades son exactamente como nosotros, personas normales: se les ocurren formas locas, rayando en lo criminal (a veces realmente criminal) para salirse con la suya cuando los quieren obligar a hacer algo que no quieren hacer. A veces los motivos son completamente entendibles, a menudo actores y músicos se encuentran atados a contratos injustos que, más allá de ser bien pagos, incluyen un poco de servidumbre en ellos. Pero otras veces simplemente no quieren cumplir con cosas contractuales que no les interesan a nivel artístico.

En vistas a esto, existe una rica tradición de músicos jóvenes siendo prácticamente estafados por los contratos que las compañías discográficas ofrecen a los nuevos talentos, cuyos términos vulneran considerablemente los derechos de los autores. Estos artistas, usualmente han encontrado formas creativas de expresar su descontento pero si debemos señalar a un artista particularmente rebelde que se salió con la suya intentando borrar su identidad para molestar a Warner Bros, ese artista es Prince.

Prince-guitarra-simbolo-concierto

Durante la década del 90, a Prince le estaba yendo bastante bien luego de una seguidilla de exitosos discos. Sin embargo, el que más se beneficiaba de esto era su compañero de contrato Warner Bros con quien Prince tenía un contrato particularmente injusto: todo su material era propiedad de Warner por ende ninguna música escrita por él, era realmente suya. Aún peor, el músico debía cinco álbumes más antes de poder salirse del contrato. Siendo un artista especialmente prolífico, quien escribió toneladas de material que nunca editó, Prince pensó que podría juntar todo en cinco discos y entregarlos a Warner para que lo dejaran en paz, sin embargo la discográfica se negó alegando que no tenían la obligación de aceptar este material. Entonces, Prince se transformó en otra persona.

En 1993, el músico anunció que, de ahora en más, él ya no era Prince. Ahora solo trabajaría bajo el nombre de un signo impronunciable. El ex Prince le dijo a Warner que continuaría con su contrato como Prince pero que ellos no tendrían derecho a reclamar los derechos sobre esta nueva criatura a la cual los periodistas se referían como “el artista antes conocido como Prince” (ya que no podrían referirse de una forma profesional al artista diciendo algo como ‘Trompeta copulando con un coco’).

Nota del editor: así no funciona la ley contractual en realidad, parece que alguien debió haberle dicho eso a Prince en algún momento.

Warner-Prince-Slave-cara-concierto

Mientras Warner lanzaba un grandes éxitos, el antes Prince invertía en unos proyectos muy costosos de tipo no discográfico como musicales extraños basados en La Odisea, un perfume llamado Get Wild, y enviando grupos de producción para que filmaran a Carmen Electra en Egipto (¿?) para un álbum que nunca salió. Cuando se hizo evidente que su plan de identidad cambiada no estaba funcionando fue con el plan b: escribir ESCLAVO en su mejilla derecha y poner a Warner Bros en primera plana de la revista Billboard. Al final de la contienda ambas partes perdieron millones y Prince más adelante se referiría a esa época como los peores años de su vida.

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