Olive Kitteridge – Crítica

Olive Kitteridge fue la miniserie más ganadora en la entrega de los premios Emmy del 2015. Como no puedo con mi genio,busqué en cada programación de HBO – su cadena- para encontrarla y verla, era la más aclamada por la crítica y a Argentina no llegaba.

Luego de muchos meses de búsqueda y de persistencia la encontré, pero a mi pesar tenía sólo 4 capítulos. Comencé a dudar de toda mi expectativa y de las alabanzas y premios que se llevó.

Les tiro un spoiler : es una de las producciones más grandes, arriesgadas y originales de HBO. Sin dudas la mejor del 2015. Al final no pensaba que iba a coincidir tanto con las críticas.


La miniserie comienza por el final, y nosotros, a través de los minutos y la atención en nuestras pantallas, vamos develando un misterio: el porqué Olive quiere morir. Cualquiera puede sacar una rápida conclusión al ver su cara, su aspecto desaliñado y su vejez. Pero es sólo una escena, un flash-forward, y a los pocos minutos nos encontramos en la mitad de un día normal en la vida de la familia Kitteridge, comenzando en los años ’80.

Olive Kitteridge es una maestra de pueblo, tiene un hijo de 11 años, y está casada con un farmacéutico. Olive es una mujer que lo tiene todo, pero con un pasado oscuro que la tortura. Es una mujer renegada, la palabra aceptación no se encuentra en su diccionario, y sobretodo es poco afectiva y desconsiderada. Una sabelotodo gruñona en las mejores circunstancias buscando desesperadamente el sufrimiento. Casada con un marido cariñoso, amable y considerado, ella solo hace lo que es moralmente correcto, ni un poco más, ni un poco menos. Olive sufre de depresión, igual como sufrieron sus padres y parientes. No está completamente diagnosticada ni tampoco medicada, y observamos sus cambios abruptos de humor junto con su groserías y descortesía.

Los primeros dos capítulos son introductorios. Conocemos así en profundidad las actitudes de esta protagonista y su forma de relacionarse con los demás. También conocemos los problemas matrimoniales con su marido Henry, la envidia entre ellos y los celos. Estos primeros episodios no logran llenar completamente los agujeros que nos llevan a la primera escena, son sólo parte del camino. La producción es impecable, los efectos y la fotografía es perfecta. 

Olive-Kitteridge-Henry-Kitteridge

Pero como en la vida misma, el paso del tiempo es inexorable. Con el correr del tiempo vamos conociendo más a detalle la vida de esta particular señora y nos hace enfrentar duras realidades. Los dos últimos capítulos nos regalan ampliamente una gran reflexión total sobre la vida, los sufrimientos en la vejez y los problemas modernos. Una mujer decidida a que nada nuevo la sorprenda, y se encuentra con la conclusión de que no le queda otra opción que adaptarse a pensamientos modernos si quiere seguir (o no) en la sociedad de hoy.

Olive jamás fue una mala mujer, solo fue cobarde y taciturna. Como la intolerancia en la vida, que nos deja vacíos y aislados, en donde hoy todo tiene que ser aceptado. Me dió esa extraña sensación de que como avanza la tecnología, las comunicaciones, la ciencia y los mercados, es porque en lo más profundo también estamos avanzando como seres humanos.

Olive Kitteridge.

4 maravillosos capítulos.

HBO

Puntaje: 10

 

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