Los fascistas tienen los recursos, nosotros la imaginación. Crítica a ‘Deep Web’

Este documental no es acerca de los peligros del internet. Tampoco trata sobre la venta de drogas ilegales. Incluso podríamos afirmar que su tema principal no son los hackers, cibernautas, ni el defectuoso sistema legal de los Estados Unidos. Este documental es sobre la libertad. Cualidad inherente a nuestra humanidad, y derecho presente en todos los seres humanos, criminales o no.

Deep Web es el quinto film del director Alex Winter, quien originalmente comenzó su carrera al otro lado de la cámara como actor, conocido por Bill y Ted, Freaked, y demás participaciones en TV. Este visionario realizador nos trajo otras películas de corte documental de temáticas similares como Downloaded y actualmente trabaja en el nuevo film sobre la vida y obra de Frank Zappa.

La película arranca con un poderoso discurso de Amir Taaki un ciberpunk, hacktivista británico quien habla sobre el fascismo y la falsa narrativa que los fascistas plantean al definirse como caballeros de armadura blanca.

Los fascistas tienen los recursos, nosotros la imaginación. Estamos en una era tecnológica y desarrollamos las herramientas para recuperar la soberanía. Cuando hacemos un fuck you al sistema, rompemos con ese dominio. Es hora de que la clase tecnológica recupere el poder.

Taaki declara que el discurso monopólico de los sectores gubernamentales de poder, a quienes identifica como fascistas, no aclara que el “castillo del que esos caballeros provienen” está lleno de oscuridad. De esta manera Deep Web configura el espacio de oscuridad como un lugar desde el cual agentes de justicia operan, tomando ese espacio antes definido como malo por los agentes oficiales de poder que históricamente tuvieron el rol de catalogar lo bueno y lo malo (luz y oscuridad) desde el control y la vigilancia; y adoptando las vastas herramientas del internet para convertir un mercado negro mundial en un manifiesto ideológico.

El caso emblemático en el que se centra este documental es la creación y desarrollo de Silk Road, una página de la darknet que funcionó durante un periodo intermitente entre el 2011 y 2013, en donde combinó la tecnología Tor con Bitcoins para generar un mercado cuyo sistema de pago sea prácticamente indetectable. Su presunto creador adoptó el nombre Dread Pirate Roberts, en referencia al personaje de la película La princesa prometida, sin embargo se cree que DPR no es una sola persona, sino que el título ha pasado a varias personas desde la creación de Silk Road. Aquí radica el problema.

Durante el periodo de actividad de Silk Road DPR, quien operaba como el administrador de la página, se posicionó como un gran promotor de la libertad de comercio, el capitalismo anarquista y la libertad de ejercer compras e intercambios sin la constante vigilancia del estado. Desde numerosos posts a los que se podía acceder desde Silk Road la posición ideológica de sus miembros denotaba un rechazo a la violencia generada por la guerra contra las drogas, presentando este mercado negro como un espacio no violento en el que se buscaba poner fin a los peligros generados por la compra “presencial” de narcóticos. Además la administración no permitía la venta o adquisición de productos o servicios que implicaran daños a terceros (entre ellos estaba banneado cualquier post que incluyera pornografía infantil, encargos a sicarios, o cualquier hecho o producto que produjera violencia o daño a personas inocentes). Otra postura marcada dentro de la línea ideológica de DPR era la concientización en el consumo de drogas, no orientado a la abstinencia sino al saber qué se estaba consumiendo. Bajo este criterio los estándares de calidad de los productos que se comercializaban en Silk Road eran del corte más puro, lo que hizo que su popularidad creciera de manera exponencial, potenciada por el anonimato y la efectividad del sistema Bitcoin.

Luego de una operación de casi dos años, el departamento de Seguridad Nacional (homeland) de los Estados Unidos logra hackear el servidor de Silk Road, llegando de manera ilegal al presunto administrador (DPR) del famoso mercado negro virtual: un joven llamado Ross Ulbricht. Desde este punto en adelante Deep Web plantea la desesperada lucha de este físico de 32 años y su familia contra el defectuoso e insidioso sistema legal de los Estados Unidos al ser acusado de 7 delitos graves, entre ellos intento de homicidio de un ex miembro de Silk Road quien se transformó en informante de Seguridad Nacional.

Al igual que en otros documentales en los que el sistema legal estadounidense es fundamental en el desarrollo de los acontecimientos, Deep Web muestra como la ideología y en última instancia el sentido común, se ven involucrados en una lucha contra un sistema hegemónico corrompido por los medios y el manejo de la opinión pública a través del sacrificio televisado de jóvenes idealistas que utilizaron herramientas tecnológicas para realizar declaraciones de principios vinculadas a la libertad y al cuestionamiento del sistema.

Deep Web, de manera similar a películas como We are legion, o Internet’s own boy traspasan las temáticas de la problemática vinculada a la tecnología y los límites legales que el desarrollo de los últimos 10 años implican para plantearnos los siguiente interrogantes: ¿Quienes deciden qué es ilegal y que no? ¿Cómo podemos ejercer nuestra libertad cuando hay un estado que vigila constantemente todas nuestras acciones?, y en última instancia ¿La ilegalidad no es nuestra última alternativa para ser realmente libres?

Puntaje: 9

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