Cuando el momento llegue ten cuidado de la Cumbre Escarlata. Crítica de Crimson Peak.

Cuidado, esta no es la película que querés ver. Un film falsamente presentado como terror termina convirtiéndose rápidamente en un thriller romántico impulsado por la locura. Lo sobrenatural es un mero ejercicio de efectos que apuntan más a lo decorativo que a lo narrativo, no siendo más que un Mcguffin desvergonzado sin otro fin que el de vender la película. Sin embargo, dado que nuestras intenciones son alejarnos de las expectativas y comprender realmente lo que el director ha hecho vamos a centrarnos en la pregunta más interesante de la película. ¿Qué son los fantasmas?

La película misma los define como metáforas del pasado. Pero esto no es así, por lo contrario, hay algo bastante presente en los fantasmas. Ellos no buscan justicia ni venganza, sólo tratan de salvar la vida de Edith Cushing. Edith es una joven rica americana seducida por un encantador barón, Thomas (Tom Hiddleston). Ambos se casan y se van a vivir junto a la hermana de Tom, Lucille, en el castillo del barón, la cumbre escarlata. El dramático nombre del castillo proviene del suelo arcilloso sobre el cual fue construido. Esta es la clase de personajes que este tipo de películas necesita, un ser lo suficientemente vano y desidioso que no pueda realizar las deducciones más sencillas. Tal es así que los fantasmas son la expresión de lo evidente. Es la evidencia gritando, “estoy acá, descúbreme”. Es así que el espíritu no es otra cosa que la intuición que le falta a Edith, aquello que le permite atar los puntos y descubrir el secreto.

El primer fantasma que aparece es el fantasma de la madre, el cual es de color negro, puesto que murió de cólera negra. Ella es un susto en la noche que la advierte de Crimson Peak. Edith estaba en la cama, esto hace que se confunda con un sueño, una pesadilla premonitoria. Los episodios sobrenaturales tienen esta ambigüedad, no tienen inferencia en el mundo real lo que los convierte en pura tensión psicológica. Como no puede ser de otro modo, la verdadera intención de los fantasmas es la castración. Este clásico freudiano nunca termina de alejarse. La madre es la primera aparición de esta prohibición, ella regresa de la muerte para advertirle a su hija de la maldición que significa estar sexualemente con un hombre. Tom es el sexo, pero es también la consecuencia del sexo, la locura. Los fantasmas que habitan la casa de Tom, la cumbre escarlata, también buscan repeler a Edith, evitar la consumación sexual. Todas las mujeres de la película promueven este pudor. La ingenuidad de Edith es la que materializa el temor al sexo en la visión de lo sobrenatural.

Guillermo del Toro, se exhibe en este film como un director conservador que justifica su postura con la intervención paranormal en lo que es realmente un simple relato trágico de un romance perverso.

Puntaje: 5/10

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