Crítica de ‘Carol’ de Todd Haynes

Basada en la novela de Patricia Highsmith, El Precio de la Sal de 1952, Carol nos cuenta la historia de dos mujeres provenientes de clases sociales diferentes que, a pesar de las convenciones sociales de la época, se encuentran envueltas un amorío en el Nueva York de 1950.  La joven Therese Belivet (Rooney Mara) trabaja en una tienda departamental en Manhattan cuando conoce a Carol (Cate Blanchett), una mujer adinerada atrapada en un matrimonio sin amor. Inmediatamente surge una chispa entre ellas, y luego de varios encuentros, aflora la pasión.

Esta película dirigida por Todd Haynes nos habla del clásico dilema del amor prohibido, de una relación homosexual que va en contra de lo considerado “normal” por la sociedad norteamericana de los años 50. Sin embargo, el problema principal de la película es que no se termina de consolidar la conexión emocional entre las dos protagonistas. La historia no logra convencerte para que te preocupes por los personajes o por sus destinos. Las imágenes y escenas son las mismas que hemos visto una y otra vez en las películas de este tipo; se sienten viejas y repetidas. Tal vez esto es porque está basada en un libro de 1952 sobre un romance lésbico. Me imagino que en la época causó mucho revuelo, sin embargo ahora parece una historia más del montón, contada de una forma lenta, apagada y distante. Más que intentar explorar los sentimientos y motivaciones de los personajes, Haynes parece que sólo le interesaba los detalles visuales de esta historia.

Blanchett y Mara están bien, no más que eso. Con sendas actrices, los personajes podrían llegar a ser interesantes si no estuvieran atrapados en esta película.

Los puntos altos son el diseño de producción, con los vestuarios y escenarios recreando el Estados Unidos de los años 5o’, y una destacable cinematografía.

Puntaje: 6 – Hay muchos cosas bonitas en esta película, pero se deshacen en una historia tibia y sin conexiones reales.

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